The Butterfly Circus
Me encantó este corto que me mostró Papá, así que se los dejo (subtitulado). Háganse un tiempo y véanlo, porque vale la pena.
El Programa Final – V – El error del oráculo
23 horas después del Inicio
Locación desconocida.
Delphius se despertó en el futuro. Y lo que vio no era correcto. No concordaba con lo de la otra vez. Era peor. Y no tenía tiempo.
8 minutos antes del Inicio
Locación Clasificada
Delphius se despertó en el presente. Y realmente, no tenía tiempo. Quedaban aproximadamente 10 minutos para que la niña apretara el botón, e incomunicado con la llamada civilización, no podía hacer nada. Solo esperar. Y tratar de ver los hechos. ¿Había algo que se le había escapado? No podía ser cierto. No a él, no al mejor. Tal vez al estúpido de Trophonius, o a su maestro Dodohna, que en paz descanse. Pero no a Delphius Pithia.
Inspeccionó el presente cerca de los cuarteles, hasta que algo lo sobresaltó. Eso no estaba en los planes. ¿Qué hacía ella con uno de los Otros? Parecía un niño… pero ciertamente no era inofensivo. ¡Esa niña había cometido el craso error de considerarlo! No podía ser.
-¡Maldita sea!- exclamó
Decidió inspeccionar el pasado de aquel ser. Si realmente era un niño no tendría demasiado.
74 horas antes del inicio
Locacion desconocida
Abrió los ojos en el pasado.
Y lo que vio fueron otros ojos. No ojos cualquieras. Los ojos de ella. Los ojos del niño.
Los temibles ojos de Antropetha.
Capítulo anterior – Capítulo siguiente
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Nota del autor: Si, Delphius está inspirado en Delfos, Trophonius en Trofonio y Dodohna en Dodona.
El Programa Final – III – Medidas Desesperadas
30 horas antes del Inicio
No le gustaba la determinación en su cara. ¿Dónde estaba la desilusión? Una misión tan arriesgada… y la había aceptado. En parte, era un obstáculo superado, pero presentaba otro distinto.
Ella era la mejor. En eso estaba de acuerdo. Pero si Antropetha realmente estaba ahí… aunque la información no era del todo confirmada, por supuesto. Ella no moriría. Y si lo hiciera… sería otra traba esquivada. Al pensar esto una lágrima partió de su único ojo y recorrió la mejilla izquierda. La dualidad de sus pensamientos entrechocaba en su cerebro. Surcó el espacio de su ojo faltante con un dedo, y, una vez más, recordó aquel día.
Él no se caracterizaba por su buen temperamento. Su bipolaridad asustaba a muchos, y en ese momento lo asustó a sí mismo. En un momento estaba lleno de tristeza, y un segundo después se llenó de furia, y se culpó por su error. Su ojo era el sacrificio que había pagado por aquello. Mientras la melancolía aumentaba, siguió recordando, como si hubiera pasado en otra vida. Un amor. Un error. Un sacrificio. Y luego… vacío. Ahora, enojo. Ella se lo merecía. Ella merecía la muerte. Se descubrió pensando eso y arrojó su dicotónomo por los aires. Y una vez más, se asustó de su persona.
Pero, como antes se había sacrificado por un simple amor, ahora debía sacrificar más por lo que estaba por llegar. No le gustaba la idea, para nada, pero se recordó que no había ninguna opción.
Las imágenes corrían por su mente. La forma de lo que venía en el futuro era perturbadora, pero un alivio, hacia el final. Recogió los pedazos de su instrumento, esparcidos por el piso, y luego tomó de la estantería una botella de aguahirviente. Eran tiempos desesperados, que requerían medidas desesperadas. Era un costo asequible. ¿Lo era? Había evadido esa pregunta las últimas semanas. Tragó. El líquido ardió por su garganta y su pecho, pero no notó la diferencia con la sensación que estaba teniendo desde hace dos horas.
-Medidas desesperadas- repitió -. En tiempos como estos, es lo único que se puede hacer. No siento culpa. No siento culpa…
“Y además tengo un arma. Además, tengo la llave para el futuro. Esto no puede acabar, no lo pueden detener”. Porque las medidas desesperadas ya habían empezado.
Y no se imaginaba ni por asomo de lo que con eso iba a desencadenar.
Capítulo anterior – Capítulo siguiente
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Nota del Autor: Los capítulos van a ser generalmente así, cortos y concisos. Espero que se me sigan ocurriendo cosas. La publicación de esta parte tardó porque perdí el borrador, y decidí escribirlo de vuelta hoy. Espero que les vaya gustando!
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